Mis queridos Exageraditos:

Comunicado:

Hola, en primer lugar quiero darte las gracias por visitar mi blog, sea porque pasaste de casualidad o llegaste a través de otra persona, en segundo lugar me gustaría realmente visitar también tu blog, y más si eres mi seguidor porque me gustaría ser tu seguidora también; sin embargo, mi querido amigo, muchas veces no he podido acceder a tu blog porque no es visible el enlace respectivo, no es por falta de interés...¡jamás!, así que te pido un favor, si pasas por aquí y me sigues o no, te invito a dejarme un comentario, porque así me es más fácil llegar a tu blog. Si así lo haces no dudes que te visitaré prontito.
Palabra de Nina ♥
Mira que ya pasaron por aquí:

Gracias...los quiero

Mostrando entradas con la etiqueta Verguenza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Verguenza. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de agosto de 2011

Se mira pero no se toca...

¡No saben la vergüenza que he pasado!…y ¡frente a quienes todavía! Lo que sucede es que fui a esperar al bichito a que saliera de su facultad, pero como tardaba en salir decidí entrar. No me gusta su facultad es demasiado fría y sin color para mi gusto, al menos la mía es color naranja ladrillo, pero la de él es gris, y siempre me parece que por allí no calienta el sol…bueno, no quiero salirme del tema. Sucede que subo las escaleras (tercer piso, y descubrí que no estoy en forma…¡para nada!) husmeo entre los salones y llego hasta donde estudia mi bichito, entro sin hacer ruido y lo veo con cuatro amigos más tratando de resolver no sé qué operación matemática o algo por el estilo. Uno de ellos me vio y le dijo al bichito “vienen por ti”. Como estaba bien ocupado y no quería hacerme esperar, el bichito me llamó junto a él y sus cuatro amigos. En eso me incliné para mirar de cerca lo que hacían, pero sólo vi números y más números y ya no aguantaba las ganas de bostezar... en eso me enderezo un poquito para estirarme, y no me di cuenta que el botón de mi blusa se salió del estúpido ojal...¡y no fue sólo uno…! ....¡por Dios Santo fueron dos botones! Después comprendí por qué los cuadernos dejaron de tener interés para esos cuatro “enfermos”, mañosos, para centrarse únicamente en mi. Mi bichito ni cuenta se daba porque estaba junto a mí.  Y ninguno de esos patanes me hacía un gesto para que me diera cuenta, sólo me miraban y miraban, hasta que, en un momento dado, no sé como siento un friito ya saben dónde (por las bubis, lolas, limones, como le llamen) y fue entonces que me percaté del desastre. Al instante sentí que mi cara enrojecía como un tomate y con los nervios no podía atinar a abotonarme los benditos botones…Mi bicho ni cuenta se dio, y yo mejor no dije nada, pero de que se ganaron esos idiotas, ¡se ganaron!, pero, luego pensé: "peor para ellos porque sólo pudieron mirar, pero jamás de los jamases podrán tocar"

Más exageraciones por leer