¡Lo vi!, ¡lo vi! vi a mi bicho con otra, sí y estoy destruida, por casi dos horas me he acabado las uñas pensando y pensando qué había pasado, pero lo vi, lo vi…
Amigos sé que no les he comentado muchas cosas de mi misma, pero les contaré que estudio en la universidad la carrera de derecho (leyes) sí, sí, adivino lo que pueden pensar, pero tengo un padre abogado, que tiene un padre abogado que a su vez tuvo un padre abogado, así que los hijos de mi padre prácticamente no teníamos otra opción. Pero no se asusten, me gusta esto de las leyes y meter preso a los malos y ayudar a los buenos, eso me gusta, lo que no me ha gustado es que ayer cuando me dirigía a la biblioteca, aquí tengo que hacer un alto, para contarles que a mi casi nunca me gusta ir a ese lugar tenebroso que huele a viejo y donde siempre te mandan callar. A mí me gusta el aire libre y hablar mucho con la gente, así que ya comprenderán que ese lugar (entiéndase biblioteca) era para mí tanto como ir a un cementerio, porque hay más muertos que vivos allí dentro (lo digo por los autores), además en mi casa siempre han habido muchos libros de derecho, así que tenía la excusa perfecta para no ir por allá; sin embargo, ayer prácticamente fui obligada a ir a la biblioteca para devolver un libro que un profe´ había pedido prestado.
A regañadientes caminé hacía allí, y grande fue mi sorpresa cuando, en medio de tanta gente rara, enterrada entre libros y con cara de sueño, vi a mi querido bichito. Allí estaba él, pero no estaba solo, ¡estaba con una mujer!, demasiado juntos para mi gusto. Ella lo miraba, y él la miraba; ella le hablaba y él le hablaba, ella le sonreía y él (Ohhhhh) también le sonreía. Me quedé con el libro viejo en mi mano, mirando aquella escena que me rompía el corazón, hasta me pasó por la mente agarrarla a librazos, pero eso no sería suficiente, pues el libro viejo ya se me deshacía en las manos. Sin embargo, fui una cobarde y me marché casi corriendo de allí. Él no me vio, y mejor porque me hubiera puesto a llorar.
Estoy que no sé cómo reaccionar, ¡mi bichito! ¡Qué hacía con aquella mujer (horrible)! ¡Qué le vio! y lo peor es que parecía hasta menor que yo, parecía como si recién hubiese ingresado a la universidad, o tal vez, es la típica chica cerebrito y quizás mi bichito por eso se acercó a ella….¡noooooo! él no haría eso, además la mujercita era, era, era alguito …agraciada….¡noooooo! más en mi contra, ¡joven y linda! ….sniff, sniff, sniff…
Hace rato me llamó y no le contesté, ¡que sufra!… aunque el muy bobo ni siquiera sabe lo que han visto mis ojitos…


