
¿Qué sentirían si cuando estuvieran comiendo su helado favorito, en un descuido, ¡plop! se les cayera todo todito todo al suelo? o cuando estuvieran almorzando de lo más rico, de pronto una horrible mosca posara sus sucias patitas sobre su platillo o cuando estuvieran viendo su programa de concurso favorito y estuvieran a punto de elegir al ganador, de pronto ¡plop! se fuera la luz; pues así es como ahora me siento, con esa horrible sensación de haber tenido algo y ahora ya no, esa sensación al ver frustrados mis planes, de haber tenido a mi bichito prácticamente en mis manitas y ahora verlo volando por sí mismo, dejando el nido. Esto lo digo porque se me ha rebelado, se me ha “emancipado” y eso no me gusta. Ahora quiere salir con sus amigos, quiere tener otro correo electrónico cuya contraseña ya no me la quiere dar a conocer, quiere tener amigos en el facebook (yo era su única amiga). Ayer por ejemplo le propuse mirar el partido de futbol Perú Vs. Paraguay juntitos tomando limonada en mi casita, pero me respondió que ya había quedado para verlo con sus amigos en la casa de uno de ellos… ¡¡¡se imaginan!!! cambiar mis abracitos y mis besitos por estar sentado junto a cinco babosos despenados.
Todo esto no me gusta para nada; pero, como soy una chica inteligente le estoy dejando que se sienta “libre e independiente” , porque es parte de mi estrategia de ataque y defensa, pues creo que un mimo vale más que trescientos cincuenta gritos. Por estos días soy la novia más comprensiva sobre la faz de la tierra, la que no se enfada por nada, la que todo lo acepta…a ver dónde termina esto…ya les contaré.